Cuando se nombra la palabra comunicación, se habla del derecho humano imprescindible para el ejercicio de la igualdad, brindando la posibilidad para recibir y comprender mensajes, dar opiniones y expresarse.

Para hacer esto posible, las familias que acuden al servicio de logopedia vienen con el objetivo de lograr que sus hijos puedan comunicar en diferentes momentos del día lo que desean, como se encuentran, que sienten, que necesitan, que les preocupa, que han hecho anteriormente, que les gustaría hacer… o por lo contrario que puedan comprender y acceder a la información que se les ofrece. Pero no solo desean esa comunicación hacía ellos, sino que también logren comunicarse con sus iguales de manera satisfactoria. Para ello ayudamos a analizar las barreras con las que se encuentran en diferentes entornos, las verdaderas necesidades comunicativas, para introducir y utilizar diferentes estrategias, como los sistemas de comunicación que permitan mejorar la comunicación en todos los momentos del día de la persona con autismo.

Para conseguir lo anteriormente dicho será importante que un logopeda conozca las verdaderas necesidades comunicativas de la persona, así como los diferentes obstáculos de accesibilidad a dicha comunicación en el entorno. Con la finalidad de ofrecer estrategias, que podrán ser desde la implantación de diferentes sistemas de comunicación con y sin apoyo, como pueden ser Sistemas de Comunicación por Intercambio de imágenes (PECS), Sistema de Comunicación Bimodal, Lenguaje Natural Asistido, Sistema de Comunicación Benson Schaeffer, Sistemas de comunicación basados en la lectoescritura, etc.

 

Por otro lado, también es importante el apoyo que se ha de ofrecer en cuanto al acceso y comprensión del lenguaje, que podrá ir desde el uso de imágenes a modo de agendas para conocer que se hará a continuación o qué ha terminado, uso de historias sociales, estructuración del espacio…hasta la comprensión a nivel temporal de los días, semanas y meses, lenguaje figurado (uso de metáforas y dobles sentidos), inferencias (conocer información que no se da de manera explícita) y comprensión de textos.

En resumen, el logopeda a través de las oportunidades de aprendizaje naturales del día a día que ofrece el entorno, ayudará a conseguir una mejor participación en él a través de una verdadera comunicación. De manera que se permita cumplir el Acta de Derechos de la Comunicación (Brady et al. 20016- traducción de Marcos y Romero, 2018):

  1. “Elegir entre opciones reales.
  2. Decir no y rechazar elecciones.
  3. Pedir lo que quiero.
  4. Compartir mis sentimientos.
  5. Ser escuchado y obtener una respuesta aunque esta sea no.
  6. Pedir y obtener acción e interacción.
  7. Preguntar y saber sobre mi agenda.
  8. Tener y usar mi sistema de comunicación todo el tiempo.
  9. Recibir ayuda sobre cómo debo comunicarme.
  10. Tener mi sistema de comunicación en orden.
  11. Ser un miembro completo e igual de mi comunidad.
  12. Ser tratado con respeto y dignidad.
  13. Hablar conmigo y no sobre mí.
  14. Que se comuniquen conmigo con sensibilidad”.