Sobre las 10.30 toco a la puerta de los más rezagados: ¡Es hora de hacer limpieza! Otros sin embargo ya se han hecho el desayuno. Es la mañana de las tareas del hogar que repartiremos cuando estemos todos listos. Cambiar sábanas y toallas, poner lavadoras y tender, quitar el polvo de las habitaciones, limpiar los cuartos de baño, etc. Después llegará la hora del aperitivo y de preparar la comida que hemos elegido entre todos para el fin de semana y que hemos comprado la tarde anterior.

Si M no está porque se ha ido a pasar el fin de semana con su familia, pondrá O el lavavajillas que es una de las tareas del hogar que más le gustan, bueno esa y barrer. Por la tarde habrá tiempo de ocio, quizá jugemos a algún juego de mesa juntos, o puede que les apetezca estar en sus habitaciones escuchando música como a M.M. con piano y micrófono incluido, viendo tele o haciendo algún puzle. Y si M.A. está haciendo un curso se encerrará en su habitación, después de preparar un café para él y para el monitor, para estudiar. Esperemos que se cumplan las predicciones del tiempo, que nos gusta verlo a todos juntos y que M. nos señale su pueblo cuando sale en la tele, que haga buen tiempo y podamos salir a dar un paseo para que nos de el aire un rato y comprarnos algo especial para merendar.

Es la Vivienda con Apoyo de la Asociación Desarrollo, el hogar de cuatro chicos con TEA que les permite llevar una vida adulta independiente con los apoyos que cada uno necesita. Donde nuestro propósito es ofrecerles la oportunidad de vivir integrados en la comunidad, de autodeterminación, de desarrollar sus fortalezas, de mejorar su autoestima y, en definitiva, de mejorar su calidad de vida como cualquier otra persona dentro de su ciclo vital. Ellos son los protagonistas de esta historia.